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Tener un plan de acción para la cuarentena potenciará tu salud

 

 

 

La cuarentena es algo que estamos compartiendo todos a nivel mundial, pero no todos estamos haciendo lo mismo durante la misma.

Son momentos donde la salud es crucial, pero ¿qué estás haciendo para potenciarla?

En este artículo vamos a hablar sobre qué es la cuarentena, cómo podemos utilizarla a nuestro favor y qué plan de acción de tan solo 6 pasos puedes hacer para que vivas la cuarentena de una manera diferente aprovechando tu tiempo para:

Entrenar tu mente cultivando tus pensamientos,

– Trabajar el autoconocimiento y así poder conectar con tu propósito en la vida,

– Potenciar tu salud física y mental por medio del ejercicio y de la alimentación.

Si no quieres que la cuarentena acabe contigo y te vuelva loco, es momento de crear una estrategia para ello.

Aprovecha el tiempo extra que estás teniendo para cultivar esos tiempos y esos espacios de los que habitualmente no dispones.

Live sobre la cuarentena al completo

 

 

 

 

 

 

2 minutos 22 segundos ¿Qué es la cuarentena?

 

 

La cuarentena se trata de un periodo para eliminar ciertos hábitos que no te benefician. En este caso hablaremos de tu salud, es decir, de aquellas acciones que juegan en contra de ésta.

Sin embargo, le podemos dar la vuelta a la tortilla y no solo quedarnos con la idea de eliminar ciertas acciones nocivas. La cuarentena jugará a tu favor si la aprovechamos para generar nuevos automatismos que te beneficien.

El ser humano genera patrones de acción repetitivos, ligados con sus experiencias, creencias y el entorno en el que vive. Estos patrones suelen ser acciones inconscientes propiciadas por asociaciones vinculadas con el entorno.

Ejemplo

 

 

Si voy al cine como palomitas y bebo coca-cola. Lo mismo si veo una película en casa. Pero, ¿por qué necesariamente tiene que ser así? Probablemente nunca nos hayamos hecho este planteamiento y si te lo preguntara, me responderías diciendo: “Pues porque sí. Porque no hay cine sin palomitas y así fue toda la vida”.

Ese es el problema. Perdemos nuestro libre albedrío cuando estamos en un estado de dormido o inconsciencia. Replicamos automatismos que hemos consumido desde pequeños sin tan siquiera tener un argumento sólido para ello.

¿Sabes a cuántos patrones de acción automáticos estás expuesto cada día? ¡A demasiados! Y por eso actuamos como en manada, todos iguales.

Ahora que sabes qué esto te pasa cada día, aprovechemos la cuarentena para cambiar unos hábitos por otros. Porque es importante que esto suceda. Si para dejar de fumar no encuentras otra acción que sustituya el cigarro, tu mente no estará conforme. Si no sustituyes el chocolate por algo también rico pero más sano, tu mente mediocre te va a sabotear.

Utilizar el tiempo de la cuarentena es una opción inteligente para resetear tus conexiones neuronales, tus malas asociaciones y tus hábitos inconscientes repetitivos.

7 minutos 22 segundos: El contexto de la cuarentena

 

 

Cuando una situación es impuesta y no elegida conscientemente genera un conflicto interior.

En el caso de la cuarentena ocurre exactamente lo mismo. Ninguno elegimos voluntariamente estar en casa sin salir, sin embargo, todos hemos deseado estar sin trabajar para estar con nuestros hijos o poder descansar.

Ante un mismo escenario o contexto, la reacción de las emociones es muy distinta. La única diferencia es el libre albedrío. Pues al igual que la no decisión consciente nos genera malestar, lo mismo ocurre con esos automatismos que antes hemos hablado los cuales tampoco elegimos de manera voluntaria.

Si no llevamos las riendas de nuestra vida, aunque no seamos conscientes de ello, nos va a perjudicar a nivel de nuestra salud.

Podemos engañarnos a nosotros mismos, pensando que nuestra vida no está tan mal. “Mi trabajo no es tan malo, con mi pareja no estamos del todo mal, no me disgusta a lo que dedico mi tiempo de ocio,” etc.

Pero todas esas frases llevan un mensaje muy potente dentro y es que no soy realmente feliz pero me conformo con lo que tengo. Ese conformarse no es suficiente para que tu salud no se vea perjudicada, ya que a medida que se acumule el dolor, la frustración, la negación, la impotencia, el aguantar, etc. llegará un momento en el que explote.

Acumular dolor, aun cuando no somos conscientes de que lo estamos haciendo, termina reflejándose en una enfermedad.

Te vamos a contar los 6 pasos a seguir para cambiar tu realidad durante la cuarentena.

9 minutos 55 segundos: La aceptación de la cuarentena

 

 

Lo primero que tienes que hacer es aceptar la situación, ya que es lo único que te puede alejar del sufrimiento.

Vivimos proyectados hacia el pasado o hacia el futuro, pero nunca nos responsabilizamos del presente.

Siempre estamos pensando en el pasado: “¿Qué hubiera pasado si…? ¿Cómo hubiera sido si…?”

O si no el el futuro: “¿Qué pasaría si…? ¿Cómo sería si…?”

Esto solo hace que suframos depresión cuando nos regocijamos en el dolor del pasado y ansiedad con la incertidumbre del futuro. Por tanto, la opción que te propongo es que te centres en el AHORA para poder crear un plan de actuación en función del nuevo escenario.

Te propongo una herramienta muy minimalista y poderosa para liberarte. Hazte estas dos preguntas:

¿Alguien te ha preguntado si lo que estás viviendo lo quieres o no?

¿Es irreversible?

Si ambas preguntas tienen un NO por respuesta está demasiado claro que no sirve de nada quedarte en bucle quejándote o sufriendo. Cualquiera de las dos actitudes no van a cambiar el resultado ni la realidad.

Sin embargo, ante estas respuestas, puedes hacer todo lo contrario. Puedes responsabilizarte y diseñar un plan de acción que te haga vivir ese mismo escenario desde un punto de vista diferente. Un punto de vista más objetivo y no tan personal o subjetivo. Es decir, salir del papel de víctima y adoptar el rol de espectador.

Primer paso: Aceptación

12 minutos 30 segundos: Objetivos de la cuarentena

 

 

El objetivo de una cuarentena es alejarte de aquellos hábitos nocivos trabajando el desapego.

Estar 40 días desintoxicándote de aquello que te hace mal a nivel físico y/o mental es una forma de limpiarte. Podemos hacer la cuarenta para eliminar adicciones a la comida, a las drogas, a las relaciones, etc.

No quiere decir que a partir de esos 40 días, por arte de magia, se haya eliminado por completo esa adicción o dependencia. De hecho, según la Neurociencia necesitamos 66 días para generar un nuevo patrón neuronal. Esa nueva conexión entre mis neuronas y esa plasticidad del cerebro hace que tengamos más posibilidades de consolidar ese nuevo hábito. Aun así, debemos seguir trabajando la voluntad para no volver a caer en el anterior, pero ya es más improbable que esto suceda.

17 minutos 0 segundos: El desaprender y el desapego durante la cuarentena

 

 

Antes de aprender o instaurar nuevos hábitos tenemos que desaprender, desapegarnos de todo aquello que nos haga sentir presos de nosotros mismos. Incluso cuando se trata de algo saludable.

El sentido de la dependencia nos condiciona la libertad de elección. Tener rigurosamente que ir a un gimnasio para hacer ejercicio, tener que tomar cierta suplementación deportiva para sentirte bien o tener que tomar café en las mañanas para despertar, también cohibe tu libre albedrío.

En este caso, no es nocivo para tu salud física pero sí lo puede ser para tu salud mental. La dependencia de lo material, lo emocional, de las relaciones, etc., hace que actúes condicionado y no desde la consciencia y la intuición. De esta forma muchas de esas acciones y decisiones te perjudicarán ya que no estás escuchando lo que tu cuerpo y tu mente necesita.

Por tanto, desapegarnos de todo hará que cada decisión que tomemos sea consciente, dando espacio para que entren nuevas cosas en nuestra vida. Tener el armario de la vida lleno de cosas de las que dependemos hace que no haya espacio para otras nuevas y mejores.

Segundo paso: Desapego

19 minutos 20 segundos: Adaptación de la cuarentena

 

 

En lugar de quejarte por lo pasado o sufrir por un futuro que todavía no existe, debes centrarte en el presente. Y la pregunta que debes hacerte es: ¿Cómo voy a adaptarme a este nuevo presente?

Es decir, debes buscar la forma en la que vas a actuar en función del nuevo escenario.

La capacidad de adaptarnos y reinventarnos hará que estemos un paso por delante del sufrimiento, la queja, el pesimismo, la ansiedad, el estrés y la depresión.

Tercer paso: Adaptación

21 minutos 55 segundos: Solidaridad en la cuarentena

 

 

Ser solidario también consiste en no contribuir a la difamación de aspectos negativos hacia uno mismo y hacia los demás.

Consumir y compartir información que no nutre la mente y los pensamientos no es ser solidario. Durante la cuarentena se tiene más tiempo del habitual, y emplearlo en consumir un exceso de información que nos aturde, hará que nos infoxifiquemos.

La solidaridad en la cuarentena hará que nutramos nuestra alma. Ayudar a los demás y ayudarse a uno mismo con acciones positivas, tanto físicas como mentales, nos hará sentirnos en armonía.

No solo se trata de regalar, compartir o donar cosas materiales, sino de hacerlo con cosas intangibles como escuchar, empatizar, animar, ser positivo, no criticar, no juzgar, no dramatizar, no ser pesimista, etc.

Cuarto paso: Solidaridad

27 minutos 0 segundos: Observar durante la cuarentena

 

 

La prioridad en la cuarentena debe ser el mirar hacia dentro. Observar que está sucediendo dentro de nosotros, es decir, cómo nos sentimos.

A través de la observación podemos discernir entre nuestras emociones. Podremos saber si son infundadas por un agente externo como el Coronavirus o realmente son miedos, creencias, frustraciones, etc. que ya venían con nosotros antes de la cuarentena.

Poder generar un espacio en tu día y dedicarlo únicamente a cerrar los ojos y respirar, hará que conectes con esas emociones y sentimientos. Buscamos la información en la televisión, en las redes sociales, en las videollamadas con nuestra gente, pero la información está dentro de ti. Solamente tú sabes lo que te hace bien, que deseas proyectar en este momento, que deseas lograr a corto plazo. etc.

Pregúntate: ¿Cuál va a ser el cambio que desde hoy mismo voy a hacer que sea innegociable en mi vida?

Hazlo meditando, visualizando, respirando, rezando, etc., como te sientas más cómodo. Pero responsabilízate y no lo delegues en algo o alguien externo a ti.

Cuando lo sepas, empieza a cultivarlo aprovechando la cuarentena. Ponerlo en práctica hará que conectemos con uno mismo, que despertemos la intuición y, por tanto, que tomemos mejores decisiones.

Ejemplos de aspectos a potenciar en la cuarentena:

 

dedicarte más tiempo a ti mismo para reflexionar y practicar la espiritualidad,

reforzar tus relaciones con los demás,

potenciar tu salud para sentirte pleno y así poder estarlo también con tu entorno,

adoptar la libertad como tu norte y caminar hacia él cada día,

– ser más solidario con tu entorno más inmediato,

– cultivar tus pensamientos para cambiar tu realidad actual,

 – etc.

Quinto paso: Observación

36 minutos 35 segundos: Cultivar las emociones en la cuarentena

 

 

Nuestras emociones en la cuarentena se ven afectadas y vamos a vivir en una montaña rusa. Estaremos constantemente pasando por picos de euforia y picos de bajón.

Generar ciertas hormonas como la endorfina, oxitocina, dopamina y serotonina durante la cuarentena, nos va a acercar a ese estado de felicidad y plenitud que se necesita. Conocer qué acciones y pensamientos cultivan esas hormonas hará que puedas mantener un estado de bienestar constante.

Es importante mantener tu mente estable, equilibrada y no buscar en el exterior placeres que que satisfagan tus sentidos.

Cultivar las emociones no solo se logra con acciones que tengan que ver con la mente como meditar, sino con acciones como saber alimentarte, saber moverte, saber qué información consumir, etc.

Evita en la cuarentena:

 

Estar pegado al móvil y la televisión. Las redes sociales pueden generarnos estas hormonas de la felicidad y por eso se hacen adictivas. Ver un nuevo like o un comentario nos genera placer en el momento, pero esto nos perjudica a medio y largo plazo.

Pero estarías cometiendo el error de generar la dependencia de algo que a priori te satisface. Luego te generará ansiedad si esos likes ya no se dan o cuando te necesites ver continuamente el móvil y no puedas por algún motivo.

En ese punto, la dependencia de algo que te genera bienestar se vuelve en tu contra y te perjudica más de lo que te aportaba ese momento efímero de felicidad.

 

Promueve en la cuarentena:

 

Además de lo que ya hemos ido hablando anteriormente trata de:

– Pasar más tiempo con nosotros mismos y con nuestra familia, pareja, compañero/a de piso, etc.

– Mirarnos más a los ojos con una intención. Generar miradas genuinas, decir te quiero con los ojos, demostrar afecto, sonreír con ellos,… hace que generemos en nosotros y los demás este tipo de hormonas y emociones.

– Remover las emociones compartiendo momentos de risa o o de llanto también es interesante para conectar más con uno mismo y con los demás y generar este tipo de hormonas. Una de las hormonas, llamada de la felicidad, son las endorfinas. Ver películas tristes que nos hagan llorar también segrega endorfinas por contradictorio que parezca.

– Hacer ejercicio de una manera moderada y consciente también nos ayuda a cultivar las emocione y conectarnos con nosotros.

– Juguemos en familia a juegos de mesa donde nos riamos todos juntos, donde bromeemos, donde desarrollemos valores como la colaboración, el trabajo en equipo, lograr pocas metas, etc.

– Generar tiempo de calidad contigo y con los demás con conversaciones que nunca hemos podido tener. Compartir sentimientos, opiniones e incluso decir aquello que te gusta y lo que no de uno mismo y de la persona que tienes en frente.

– Agradecer y valorar lo que la otra persona te aporta como persona, lo mucho que te ha ayudado y ayuda actualmente, potenciar y destacar lo bueno de esta persona, de uno mismo, etc., así como valorar y agradecer lo afortunados que somos enumerando las cosas que tenemos, materiales y no materiales, es una buena fórmula.

Las hormonas de la felicidad

 

Todo esto sigue generando hormonas de la felicidad y va a despertar las emociones que son tan necesarias para saber cómo nos sentimos. Cuando éstas juegan a nuestro favor nos van a dar mucha información hacia dónde queremos caminar. De lo contrario nos desviarán del sendero correcto.

Ser agradecido y solidario es algo muy gratificante y cultiva nuestro estadio mental de sattvas, según el Āyurveda. Este estado es el que debemos mantener ya que nos acerca al equilibrio, la armonía y la paz interior, por medio de la gestión de las emociones.

Sexto paso: Cultivar las emociones

45 minutos 55 segundos: El ejercicio en la cuarentena

 

 

Lo realmente importante en la cuarentena no debe ser practicar ejercicio buscando de nuevo la estética. Nos sigue preocupando subir unos kilos demás a causa del sedentarismo, pero no cómo nos repercute éste en nuestra salud en lugar de en nuestra estética.

Ver el ejercicio siempre desde le punto de vista estético nos aleja de la verdadera esencia del mismo. El ejercicio se relaciona con el movimiento, y éste es algo inherente al ser humano desde que somos nómadas.

Sin embargo, ahora que no lo somos, hemos cambiado su significado. Pero el verdadero beneficio va más allá de lo que vemos, sino de cómo nos sentimos. Puede que no vea cómo mi sistema inmune se eleva con la práctica del ejercicio, pero sí puedo sentir que no me enfermo gracias a ello.

Nuestra propuesta es practicar ejercicio de manera consciente, que haga que conectemos más con nosotros desapegándonos del resultado. No busques quemar las calorías extras de la pizza de anoche. Trata de hacer una meditación activa a través del movimiento que te aleje de la saturación mental que nos provoca estar encerrados consumiendo basura.

Ejercicios que trabajan la conexión con uno y la desconexión con lo nocivo del exterior:

 

– Yoga.

– Bailar.

– Kinstretch (movilidad articular consciente).  Aquí te dejo este enlace para que conozcas un poco más sobre esta disciplina tan interesante que trabaja nuestra amiga Beatriz Vidal.

– Artes marciales como el Taichí, Kung Fu,…

– Ejercicios de estiramientos,

– Etc.

48 minutos 25 segundos: La alimentación en la cuarentena

 

 

Los alimentos también ayudan a calmar o excitar la mente. Alimentos más pesados, que contienen más agua y tierra, según el Āyurveda, nos ayudan a aterrizar la mente que está compuesta aire.

Algunos ejemplos de comida que calman la mente:

 

– las verduras hervidas,

– las cremas de verduras,

– los cereales como la avena hervida en forma de oat milk,

– puré de hortalizas,

– etc.

Alimentos que se deben evitar o disminuir en la cuarentena:

 

Disminuir o eliminar el consumo de alimentos excitantes en la cuarentena como:

– café, té, mate,…

– chocolate,

– alcohol,

– bebidas carbonatadas (coca cola, red bull,…),

– cebolla, ajo, puerro y su familia,

– etc.

 

También las comidas que contienen aire y que por tanto son crujientes, como los snacks y comidas de picoteo:

– patatas fritas de bolsa,

– palomitas,

– frutos secos,

– doritos,

– etc.

Cuando a nuestra mente, que ya es predominantemente aire, se le agrega más aire hará que se desequilibre. Este tema es muy interesante pero largo de hablar, así que te dejamos este link donde hacemos una pequeña introducción al Āyurveda.

Si tomamos estas acciones ayudaremos a que nuestra mente se mantenga más tranquila y por tanto también lo estarán nuestras emociones.

52 minutos 20 segundos: El entrenamiento mental en la cuarentena

 

 

Ya hemos hablado de la importancia de mantener estable las emociones y cultivar la mente y la espiritualidad mirando hacia dentro.

Algunos ejemplos para hacer en la cuarentena:

 

Leer un libro que nutra nuestros pensamientos,

– Meditar,

– Respirar de manera consciente (lento y profundo),

– Abrir la ventana y tomar el aire limpio y el sol,

– Agradecer cada día por aquello que valores y por lo que te sientas un privilegiado (bien sea escribiéndolo en un cuaderno, repitiéndolo mentalmente o en voz alta).

 

Cuando logramos replicar cada día este tipo de hábitos la cuarentena pasa a tener otro significado mucho más poderos y empiezas a verla como tu aliada. De esta forma podrás dedicarle tiempo a todo aquello a lo que anteriormente no podías por falta de este.

54 minutos 0 segundos: La predisposición al cambio

 

 

Cuando no logramos incorporar ciertos hábitos en nuestra vida lo primero que hay que preguntamos es si realmente queremos hacerlo.

Esto puede parecer muy obvio pero no lo es, porque en la mayoría de los casos no sabemos lo que implica el cambio y por tanto no podemos elegirlo de manera consciente.

Para incorporar un cambio en tu vida, debes desaprender, soltar, desapegarte, dejar de ser quien eras con respecto a eso que quieres cambiar.

Cuando hablamos de la salud es exactamente igual. Quieres lograr un objetivo pero haciendo exactamente lo mismo que antes. Esto es absurdo, nadie logra los mismos resultados haciendo las mismas acciones.

Dejar de resistirte y de luchar, es decir, rendirte ante la situación actual para centrarte en aquello que quieres cambiar es el primer paso que tienes que dar.

Cuando analizamos de manera consciente lo que el cambio implica, en la mayoría de los casos abortamos misión. Preferimos quedarnos en nuestra forma de confort ahorrando tiempo, dinero y energía conformándonos con aquello que nos perjudica y normalizándolo e incluso justificándolo.

Por eso, el único que puede cambiar tu realidad eres tú mismo.

1 hora 2 minutos: El impacto en las personas y en el planeta de la cuarentena

 

 

Gracias a la cuarentena el mundo está respirando después de mucho tiempo. Es muy importante que esto suceda ante la inminente necesidad de recuperar nuestro planeta.

La cuarentena no va a ser suficiente, ni mucho menos, pero confiamos en que provoque un cambio de conciencia global. Ser conscientes de esta necesidad de evolucionar y desarrollarnos de una manera sostenible puede hacer que logremos el equilibrio que actualmente no tenemos.

De lo contrario acabaremos con el planeta, con la fauna, la flora y con todos los ecosistemas, es decir, con nosotros mismos.

 eSomos un solo y único sistema. Convivimos e intercambiamos todos los días energía, partículas y moléculas entre los que formamos dicho sistema. Cuando inhalamos el O2 necesario para vivir el entorno nos cede estas partículas. Cuando nosotros devolvemos el CO2 al ambiente también tiene su repercusión e interactúa con éste. Esto es solo un ejemplo simple de cómo somos solo un sistema formado por muchas moléculas e individuos.

Todo lo que nosotros hagamos repercute en nuestro entorno y por tanto también en nosotros mismos. No ser conscientes de ello es vivir dormidos, en la ignorancia y por tanto carecemos de amor propio.

Que actualmente la conservación de nuestro entorno no sea una prioridad en la vida individual de cada una de las personas refleja lo que estamos viviendo en la actualidad. Momentos de insalubridad, de crisis, de egoísmo, de miedo, de incertidumbre, de cargo de conciencia, de nostalgia, arrepentimiento, etc.

Que la cuarentena nos sirva para mirar hacia dentro, para responsabilizarnos de nuestros actos y no caer en los mismos errores cuando esta termine.

1 hora 3 minutos 50 segundos: La responsabilidad

 

 

Ser responsables ante esta situación hará que dejemos de utilizar como excusa el que nosotros como individuos no podemos hacer nada.

Hay que hacerse la pregunta de: ¿Qué tanto quiero comprometerme y hasta dónde puedo llegar?

Ejemplos de cómo sumar a esta causa:

 

– Utilizar menos el coche y más transporte público o la bicicleta.

– Consumir menos comida procesada y envasada para reducir la producción de plásticos.

Reciclar la ropa, la basura, los muebles, los juguetes.

Dosificar el consumo de productos animales para generar una producción y consumo sostenible.

– Dejar de comprar desmesuradamente cosas que son de poca utilidad o polivalencia y que terminamos almacenando en un cajón, un trastero o tirando al poco tiempo por su mala calidad.

No contribuir al fomento de la explotación animal en zoológicos, acuarios, turismo exótico, caza, etc.

 

La suma de pequeñas acciones hacen la diferencia

Renunciar a ciertas comodidades es necesario para generar el cambio. Salir de la zona de confort es inevitable para lograr metas y objetivos globales y más grandes. Eso también es solidaridad.

BECAUSE WE DON’T HAVE PLANET B

1 hora 8 minutos 10 segundos: La cuarentena como una oportunidad

 

 

Lo que estamos viviendo actualmente es una oportunidad de cambio. Podemos cambiar como personas y hacer que el mundo cambie gracias a ello.

Tenemos que pensar cómo construir una mejor versión de uno mismo. Cómo puedo ser mejor en mi trabajo, en mi vida personal, en mis relaciones, en mi salud, con mi consumo y mi dinero.

Todo esto es abundancia y solo podemos ser abundantes si somos conscientes y estamos conectados con nosotros mismos y con el mundo en el que vivimos. De lo contrario viviremos dormidos, guiados por las creencias limitantes y los miedos y sufriendo el camino por vivir una vida mediocre.

 

P.D: “Vivir en congruencia es el mayor ejemplo que podemos aportar”

 

Carlos Martín-Mora

Hola soy Carlos. Nací en Madrid, pero me siento ciudadano del mundo. Me apasiona viajar y formar parte de la cultura del lugar donde voy. Para mi la libertad no tiene precio, así que trato de salir de mi zona de confort siempre para seguir persiguiendo mi propósito y mis sueños 😉