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La falta de tiempo puede ser tu peor enemigo

 

Hoy traemos un remedio infalible para la falta de tiempo y éste se trata de las microacciones.

Muchos de vosotros nos habéis comentado que uno de vuestros principales problemas a la hora de llevar a cabo un estilo de vida más saludable es la falta de tiempo.

Es cierto que actualmente vivimos en a un ritmo frenético que hace que cada vez tengamos menos tiempo para nosotros mismos. Entre los hijos, el trabajo, la casa, los perros y la pareja, ya no queda tiempo para nada mas.

Sin embargo, todos tenemos las mismas 24 horas del día, así que vamos a ver por qué algunas personas tienen tiempo para ellos mismos y para su salud que otros.

Los días de 25 horas no acaban con tu falta de tiempo

 

La falta de tiempo realmente se ha convertido en el handicap por el que las personas están descuidando su salud, pero es hora de ser autocríticos y tomar las riendas de nuestra vida.

Lo más fácil es mirar hacia fuera y echarle la culpa a los políticos, la sociedad, la educación, los trabajos, etc. Y no digo que no tengan parte de culpa de la situación actual que vives, ya que cada vez más, la sociedad tiende hacia el dedicarle más tiempo al trabajo y menos para uno mismo. Pero ¿qué va a cambiar a efectos prácticos seguir quejándote y quedarte de brazos cruzados y sin hacer nada?

Es momento de tomar acción, para que la falta de tiempo deje de estar entre tus frases favoritas, que no se trata de otra cosa que tu justificación para eximirte de toda responsabilidad, ya que todo depende de ti. Y no te lo tomes como algo personal.

Sé que ahora mismo estarás pensando que soy un listillo y que no tengo ni idea de la vida que tienes y que tendría que verme en tu situación para entender lo que te pasa.

Y eso de nuevo se trata de otra excusa más. Sólo déjame que te cuente el por qué de esto y por qué aunque tus días tuvieran 25 horas, no podrías dedicar esa hora extra a cambiar tu realidad.

Dos factores cruciales para la falta de tiempo

 

La falta de tiempo está determinada por dos factores fundamentales: la mala organización y la no prioridad.

El 90% de los casos de las personas que nos han contratado para ayudarles a cambiar su realidad a través de la salud, han logrado resolver la falta de tiempo. Esto lo han conseguido en cuanto han aprendido a organizarse y en cuanto han puesto la salud como una prioridad en sus vidas.

La mala organización

 

Perdemos demasiado tiempo en nuestros días improvisando y realizando varias tareas simultáneamente. Esto que puede parecer una tontería y que tu vocecita interna te estará diciendo: “Buaaaaa, eso no me pasa a mí”, “Ese no es mi caso”, trata de analizarlo porque realmente estoy convencido de que en muchas ocasiones es así. En la mayoría de ellas, probablemente, ni tan siquiera seas consciente pero PÁRATE, OBSERVA Y ANALIZA.

Es la intensidad y la velocidad a la que vivimos la que no nos deja ver esto, porque actuamos en piloto automático. No somos conscientes de los momentos presentes que vivimos y no tenemos una buena organización para cada día que enfrentamos.

Por eso, la falta de tiempo se ha convertido en nuestro verdugo. Todo lo que nos pasa en nuestra vida es por culpa de la falta de tiempo. Pero, ¿realmente crees que no tu no tienes algo de culpa en todo esto?

Se te va el tiempo pensando:

– qué ponernos de ropa cada mañana,

– qué llevarnos de comida al trabajo,

– dónde hemos aparcado el coche,

– qué emails teníamos que responder,

– dónde hemos puesto tal cosa,

– qué entrenamiento tengo que hacer en el gimnasio,

– y qué comprar en el supermercado para cenar.

Te suena ¿no?

Otro gran problema es querer abarcar demasiado y hacer mil cosas simultáneas. Aunque creamos que ahorramos tiempo haciendo varias cosas a la vez, esto solo nos genera el efecto contrario. No poner el 100% del foco y la energía en algo, implica que demores más tiempo en concluirlo. Por tanto ese es otro error que nos hace que la falta de tiempo nos invada cada día.

Tranquilo porque no eres el único al que le pasa, y lo alentador es que para esto hay una solución que te voy a contar en un ratito.

La no prioridad

 

El segundo factor que afecta a la falta de tiempo es que nunca eres una prioridad para ti mismo. Y mucho menos lo es tu salud.

Procrastinamos todo aquello que tiene que ver con mejorar nuestra calidad de vida. Y no me vale que me digas: “Que va… si yo me cuido”. “Pero si yo como sano y hago ejercicio”.

Dedicarle tiempo a tu salud va mucho más allá de dedicarle tiempo a tu salud física. La salud mental está siendo un gran problema actualmente. Si no me crees, hazte esta pregunta: ¿alguna vez has sufrido estrés, ansiedad, nerviosismo, miedo, frustración o ira?

Si al menos has tenido alguna de estas circunstancias en tu vida, te recomiendo que sigas leyendo. De lo contrario hasta aquí ha llegado tu camino el día de hoy. jeje.

Estos problemas son tan comunes en nuestros días, que los hemos normalizado y hemos aprendido a convivir con ellos. Pero realmente nos estamos equivocando.

Dedicarnos un tiempo, cada día, a poner en práctica determinadas acciones que vayan en pro de nuestro bienestar, debería no ser solamente una prioridad, sino algo innegociable y que nada del mundo pueda arrebatarnos.

¿Quieres saber cómo lograrlo?

Las microacciones como solución a la falta de tiempo

 

Cierra los ojos y dedícale, al menos 30 segundos, a pensar cuántos días terminas con la cabeza que te va a explotar, agotado de las millones de cosas que has hecho en el día y saturado mentalmente por la cantidad de información que has recibido en tan solo 24 horas.

A eso se le denomina infoxificación, es decir, intoxicación por exceso de información. Pues para ello existe una solución muy simple pero que seguramente no apliques. La solución son las microacciones.

Las microacciones no son otra cosa que pequeñas acciones realistas que te permiten dar un paso más cada día hacia tu objetivo sin que abandones a mitad de camino por ser este algo utópico de conseguir. La consecución de estas hará que puedas generar nuevos hábitos en tu vida.

La gran problemática del ser humano es el TODO O NADA. Llevas años sin cuidar tu alimentación, sin hacer ejercicio, sin entrenar tu mente y sin desarrollar tu inteligencia emocional, y pretendes en tan solo una semana cambiar todo de golpe.

¡Error!

El fracaso te está esperando a la vuelta de la esquina y se lo estás poniendo muy fácil.

¿Cómo llevar a cabo microacciones que te acerquen a tu objetivo?

 

Pues lo primero que tienes que hacer para no sufrir la falta de tiempo y poder aplicar estas microacciones, independientemente de cual sea tu objetivo, es tener en cuenta los dos factores anteriores: organización y prioridad.

Organización

 

Vas a planear cada día. ¡Sí! Cada día y no cada semana. ¿Por qué? Porque seguramente ya hayas intentado planear anteriormente cada semana y a mitad de ésta te han surgido miles de imprevistos que han frustrado esa planificación, por lo que todo se fue por la borda.

Planear una semana ya es una macroacción y no una microacción. Recuerda ir DE MENOS A MÁS esto hará que salgas victorioso.

Para planear el día siguiente, ponte la noche anterior a planificarlo. Ya sabrás cómo estará la agenda del día siguiente y trata de observar a qué actividades le dedicas más tiempo, o mejor dicho, cuáles te hacen perder más tiempo. De la lista que saques, vuelve a seleccionar la que más tiempo te quite y quédate con ella.

Crea una microacción que te ayude a resolverla. Como nuestro propósito es acercar la salud a cuantas más personas mejor, te vamos a dar algunas ideas para organizarte mejor, y crear esas microacciones que hagan que la falta de tiempo no sea el enemigo  de tu salud. Pero eso te lo vamos a contar un poquito más abajo.

Prioridad

 

¿Cuántos días te has planteado hacer ejercicio y te has quedado solo en la buena intención?

¡No mientas que nos conocemos!

A mí me ha pasado miles de veces, hasta que empecé a no negociar con miente mediocre.

Si esto te sucede, debes poner como prioridad tu entrenamiento o aquellas acciones que sumen a tu salud, tanto física como mental, en cada uno de tus días. Comienza tu día con esa actividad que terminas procrastinando siempre y que sabes que es beneficiosa para tu salud.

Sácatela de encima cuanto antes, así harás que si la falta de tiempo te aborda en ese día, lo que dejes de hacer no sea aquello que te hace bien, sino algo que pueda ser indiferente.

Ahora pensarás que todo lo que haces en tu día es vital, pero NADA ES VITAL MENOS LA VIDA.

Párate a pensar cuánto tiempo inviertes en las redes sociales a diario. Si no le dedicas más de media hora en total, te felicito. ¡Sigue así! De lo contrario, puedes cambiar el orden de prioridades de tu vida y en esos 30 minutos que dedicas a las pantallas, puedes entrenar, meditar o pasear por la naturaleza. Cualquier de estos ejemplos harán que tu salud se potencie, mientras que las redes sociales solo te entretendrán.

Las mejores microacciones para acabar con la falta de tiempo a la hora de alimentarte mejor

 

Muchas veces el comer poco saludable está relacionado por esa falta de tiempo. Terminar cada día comiendo un sandwich poco nutritivo, unos cereales con leche o un yogurt es fruto de una mala organización con tu tiempo. Para que ya no tengas ese problema basta con que apliques estas microacciones.

 

1. Crea tu propia lista de la compra

 

Si tu problema es la falta de tiempo para ir al supermercado, la primera microacción que tienes que hacer es crear una lista de alimentos saludables que formen la base de tu alimentación.

Caemos en el error de querer, cada día, comer un millón de sabores y alimentos diferentes. Buscamos la excentricidad en la comida y sin tan siquiera darnos cuenta. Tratamos de llenar vacíos personales, sentimentales y tapar carencias con nuestros platos, en lugar de disfrutar de los sabores simples y naturales que los alimentos más nutritivos nos regalan.

Aunque cada día comieras lo mismo, no habría ningún problema. De hecho, comer habitualmente de forma parecida hace que, cuando de manera puntual accedes a un nuevo sabor, éste se convierta en una auténtica delicia. Si comiéramos todos los días langosta, el sabor de la misma terminaría siendo tan aburrido y monótono que no lo apreciaríamos. Por tanto, buscar el disfrute de los alimentos en el contexto en lugar de en el propio alimento, es una gran estrategia.

A mí me sienta mejor compartir una manzana con mi mujer viendo una puesta de sol, que una cucharada de caviar si éste lo como yo solo en el mejor restaurante del mundo.

 

Beneficios:

 

Cuando hayas creado tu lista con esos alimentos básicos, ir al supermercado te robará solo 20 minutos 2 días a la semana, en lugar de 20 minutos diarios. Si no te lo crees, podemos hacer un día un video cronometrando lo que tardamos nosotros en hacer las compras.

Además, ser organizado en tus compras, hará que ahorres dinero ya que no comprarás mil veces lo mismo. ¿Cuántas veces has llegado a casa y te has dado cuenta de que ya tenías algo que has vuelto a comprar?

En el mejor de los casos terminarás coleccionándolo, como los botes de colorante para la paella o de curry, los cuales usas una vez al año, y como no estás organizado, en lugar de ver si tienes terminas comprando uno nuevo por las dudas creando un armario de colecciones vintage de especias.

El peor de los casos sería terminar tirando la comida que se te pudre por no haber tenido tiempo de consumirla, y por tanto, también estarás tirando  tu dinero.

Pero no solo te va a aportar estas ventajas, sino que el ser organizado a la hora de ir al supermercado llevando tu lista de la compra, hará que no termines comprando caprichitos insalubres que además son los más caros. Cuando vas a tiro hecho, no caes en la tentación de recrearte con la publicidad engañosa y atractiva para tus sentidos de la comida basura y de mala calidad. Por tanto sumará un tanto a tu salud.

2. Cocina para varios días

 

Aunque nada como la comida recién hecha en el mismo día, hay que ser consecuentes y realistas. Muchas veces no dispones de 2 horas al día para preparar las comidas. Por eso, un buena microacción es cocinar para varios días.

Si vas a incluir arroz, legumbres, verduras, hortalizas, etc en tu dieta. No hiervas 100 gramos de cada cosa, sino un kilo si es necesario. Consérvalo en tuppers en el frigorífico o, incluso, contrario congélalo.

Si cocinas unas hamburguesas vegetarianas, no hagas dos hamburguesas, una para ti y otra para tu pareja. Ya que te has manchado las manos, prepara 20 hamburguesas y regálale una tu vecina. ¡No seas egoista!

3. Crea, experimenta y disfruta en la cocina

 

La cocina puede ser muy divertida si te lo planteas. No tienes que ser un chef que innove con cocina de autor. Todo el mundo está capacitado para crear nuevas recetas y sino… aquí te compartimos un artículo con 9 recetas minimalistas que se preparan en 5 minutos, para que la falta de tiempo no sea un problema para comer sano.

 

9 recetas minimalistas en 5 minutos para emprendedores digitales que no tienen tiempo

 

Si vas a crear nuevos platos, trata de que éstos utilicen los mismos ingredientes, o al menos en su gran mayoría. Si para cada plato que cocinas necesitas 6 ingredientes nuevos, vas a pasar la mitad de tu día dentro del supermercado y vas a tener que mudarte a un piso más grande para poder almacenar y guardar todo.

Un mismo alimento puede tener mil formas, sabores y texturas según lo prepares. Y te repito que si yo lo he logrado, no me sirve el: “Ya pero es que yo no sé cocinar”.

3 microacciones imprescindibles para que la falta de tiempo no te impida hacer ejercicio

 

1. Busca el momento del día que mejor te venga para ello. (Planifica)

 

Mi recomendación es que te lo saques cuanto antes. Trata de que sea nada más levantarte porque a mitad del día siempre puede aparecer un fuego que te haga salir corriendo a apagarlo, y por tanto… otro día más te quedarás sin entrenar.

Además, a medida que el día transcurre, el cansancio te va invadiendo, la energía vital se va agotando y las probabilidades de que cumplas con tu propósito de moverte también lo hagan.

Así que… aprovecha esa energía que has repuesto durante tus horas de sueño para moverte y practicar algo de ejercicio cada día.

2. Saca tiempos realistas para hacer ejercicio

 

Está muy bien dedicarle una hora y media a hacer un entrenamiento adecuado o para recrearte practicando un deporte, pero no siempre es realista.

Personalmente yo no dispongo de ese tiempo a diario para dedicárselo a mi entrenamiento físico. Si solo la parte física me lleva ese tiempo, ¿cuánto tiempo me llevaría cada día si le sumo mi tiempo de meditación, el tiempo de preparación de las comidas, etc etc.?

En definitiva… no es muy realista. Por eso, incorporar como microacción un entrenamiento minimalista e integral donde puedas mover todo tu cuerpo y que te lleve tan solo 30 minutos al día, es la mejor opción para empezar desde mañana mismo. Porque recuerda que debes planificar tu día de mañana, y eso lo puedes hacer hoy mismo.

3. Recurre a la simplicidad para terminar con la falta de tiempo

 

Muchas veces la parte del entrenamiento se convierte en un calvario incluso antes de empezar. Queremos extrapolar de los libros sesiones larguísimas, de alto nivel y que requieren demasiado espacio, demasiadas instalaciones, demasiados recursos y demasiado material.

Salvo que tengas un hangar diseñado exclusivamente para entrenar con todos los recursos necesarios en tu propia casa. La falta de tiempo para ir al gimnasio consecuencia del tráfico, el parking y todo el ritual previo a este, hará que termine siendo una excusa más para no hacer nada. Sin embargo tu microacción para solventar este problema del tiempo consistirá en elegir un número mínimo de ejercicios, con una estructura simple, fácil de replicar y que no requiera de material para llevarlo a cabo.

A nosotros nos gusta mucho el número 3. Para empezar a generar un hábito, para empezar a responsabilizarte de tu salud y para empezara a tomar acción, el 3 es tu aliado.

Empezar corriendo 3 minutos durante los siguientes 3 días, hacer 3 ejercicios diario de 33 repeticiones, hacer 3 series de una rutina de 3 ejercicios, son solo ejemplos muy útiles para saber por donde empezar.

No empieces a generar juicios de valor. Si no tienes 3 minutos al día para tí, verdaderamente estás en problemas.

Los beneficios de las microacciones

 

Son más los beneficios que te aporta la consecución de estas microacciones reiteradas en el tiempo, que las macroacciones que solo duran una semana.

El mero hecho de llevar a cabo esa microacción, independientemente de los resultados de la misma, ya estará aportándote beneficios, ya que estarás trabajando tu músculo de la voluntad y estarás reforzando las acciones positivas en tu cerebro, diciéndole a tu miente quien es el que manda. Eso te acercará a consolidar ese hábito y a lograr tu objetivo.

No trates de implementar varias microacciones simultáneas. Elige solo una y ponla en práctica durante al menos una semana. Cuando cumplas esta semana agrega una segunda microacción y así sucesivamente.

La falta de tiempo ya no será un problema gracias a las microacciones

 

Ahora que has visto que todos tenemos las mismas 24 horas y que la falta de tiempo solo es una excusa, tienes que ponerte manos a la obra.

La diferencia entre llevar a cabo un estilo de vida saludable o no, independientemente de las circunstancias personales que tengas, son la organización y la prioridad. Y las herramientas para combatir estas dos objeciones que ahora ya son tus grandes aliadas, son las microacciones.

No dejes que la mente mediocre te invada.

Toma cartas en el asunto y acciona a favor de ti mismo. La organización hará que la falta de tiempo desaparezca, al menos para dedicarte un mínimo de éste a ti y a tu salud. Y la prioridad de tu salud ante todo, en cada uno de tus días, hará que no dejes de hacer aquello que te hace bien y te acerca a tu objetivo.

Si quieres saber más sobre cómo ganarle tiempo a tus días siendo más productivo, este blog te salvará la vida. Pincha AQUÍ y no te lo pierdas.

 

P.D: Cuéntanos cuál va a ser la primera microacción que vas a implementar en tu día para que la falta de tiempo no sea nunca más un problema en tu vida y compártenosla en los comentarios de abajo.

 

Carlos Martín-Mora

Hola Minimalista, soy Carlos. Nací en Madrid, pero me siento ciudadano del mundo porque me apasiona viajar y formar parte de la cultura del lugar donde voy. Viví en Miami con todos los lujos, pero la libertad para mí no tiene precio, así que rompí mi zona de confort y me fui a perseguir mi propósito y mis sueños. 😉