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Evitar las relaciones tóxicas y los compromisos sociales hará que tengas una navidad mucho más saludable

 

 

No eres consciente de las relaciones tóxicas que te rodean en estas fechas navideñas y lo mucho que perjudican a tu salud.

De la misma forma los compromisos y eventos sociales atentan contra ésta y hacen que termines tu año de la peor forma posible.

En este artículo queremos compartirte cómo librarte de ellas y qué beneficios implica tomar esta sabia decisión.

Si ya has experimentado que cada navidad termina convirtiéndose una suma de momentos tensos familiares, hipocresía en la cena de empresa y envidias entre tus amigos y tu entorno más cercano, quédate con nosotros para saber cómo esto puede repercutirte si no tomas acción.

Disfrutar de unas navidades minimalistas y saludables ahora es posible con las claves y TIPS que te traemos en este artículo:

 

 

En la clase anterior: “Ahorro de tiempo y energía en la preparación y la logística de tus navidades” también hablamos sobre esto.

Pincha AQUÍ y no te la pierdas.

 

 

Contexto de la familia en las relaciones tóxicas

 

 

Aunque no lo creas el contexto familiar suele ser el más problemático en las relaciones tóxicas. Creemos que por el hecho de ser familia, todo está bien pero dime si no has vivido en alguna ocasión situaciones de tensión en estas fechas entre miembros de tu familia.

La explicación de por qué se generan estas relaciones tóxicas es bastante simple y son muchos los factores que intervienen para que se creen.

 

Herencias

 

Por un lado están las dichosas herencias, quienes son capaces de destruir familias enteras y hacer que terminen en un juzgado por no llegar a un acuerdo con lo que algún familiar les dejó tras su pérdida.

Responsabilidades

 

Estas suelen ser otro factor importante a la hora de generar las relaciones tóxicas y los problemas en la familia. Dentro de que cada uno pueda llegar a tener su propio núcleo familiar, siempre existen ciertas responsabilidades y deberes morales que uno debe cumplir.

Desde hacerse cargo de las personas más mayores de la familia cuando estas ya no pueden ser autosuficientes, pasando por tener que ocuparse de ciertas acciones como mantener al día los testamentos, los seguros de vida, la gestión de los inmueble (si los hay), etc.

Roces y rencores

 

Con el paso de los años y el replicar este tipo de eventos festivos y navideños, se van creando roces entre diferentes componentes de la familia. “Que si la última vez yo puse la casa para celebrar las navidades, que si yo invertí más dinero en regalos y en la cena y mira ahora con lo que aparece, que si este año a la abuela le toca pasar el año nuevo conmigo y no contigo”, etc.

Este tipo de roces acumulados en el tiempo se convierten en rencores que cada vez son más grandes y que derivan en las relaciones tóxicas que todos conocemos.

Ahora bien… ¿realmente tenemos que aguantar las relaciones tóxicas de este tipo por el hecho de que sean nuestros familiares? ¿te has parado a pensar como te afecta esto a nivel mental y físico?

Bueno no te preocupes que nosotros ya lo hemos hecho por ti y te lo vamos a contar en unos minutos.

El trabajo en las relaciones tóxicas

 

 

Bulying

 

Este se ha convertido en el segundo contexto de las relaciones tóxicas. Cada vez hay más gente que sufre bulying en el trabajo o que simplemente no soporta a algún compañero o a su jefe.

Las relaciones tóxicas en este ámbito pueden resultar aún peores que en el ámbito familiar ya que solemos pasar más horas al día en el trabajo que con la familia. Es un tema cada vez más problemático y que está generando más sufrimiento y problemas de salud en las personas.

Romances

 

Puede sonar a broma pero no lo es. Son muchos los casos en los que se mezcla amor con trabajo o la pasión con el trabajo. Esto también genera las relaciones tóxicas que derivan en ambientes hostiles cuando de manera directa o indirecta te ves involucrado en ellas.

Imagina tener que verle la cara cada día a alguien que odias o te odia por un malentendido o por una situación explícita, que a veces ni tan siquiera has buscado. Puede ser que un compañero/a se haya enamorado de ti y te acose, que un jefe se sobrepase con sus acciones y palabras o que simplemente tengas un problema con un compañero/a porque un tercero/a se haya fijado en ti.

En fin, en cualquiera de los casos estás dentro de una relación tóxica que te va a generar problemas de salud como veremos un poco más adelante.

Intereses

 

Las relaciones tóxicas también se generan por el conflicto de intereses. Dentro de las empresas cada trabajador suele tener su propio interés y esto es un problema. En lugar de trabajara en equipo, prefieren hacerlo por su propia cuenta para agradar al jefe o para salir 10 minutos antes del trabajo, por ejemplo.

Otro motivo puede ser simplemente la competencia por un único puesto de trabajo, buscando ese ascenso tan deseado o el que algún compañero no logre cierto objetivo para que esto no le afecte a los demás.

En definitiva, tenemos otro caso de cómo las relaciones tóxicas también se dan en el ámbito laboral.

Contexto de los amigos en las relaciones tóxicas

 

 

Envidias

 

Puede sonar muy superficial pero las relaciones tóxicas en los grupos de amigos provocadas por la envidia es algo muy común. En principio los amigos se eligen, por lo que puede resultar absurdo elegir a alguien con el que no encajas. Pero al igual que en las parejas es muy común vivir historias de: “ni contigo ni sin ti”.

Tu mejor amigo/a puede idolatrarte un día y al día siguiente ir hablando mal de ti con el resto del grupo. Normalmente es generado por la envidia. Ve en ti un potencial que esta persona no cree que pueda lograr.

Cuando hablamos de potencial puede ser muy amplio el término, desde ser carismático y caer bien a todo el mundo, a tener éxito con las parejas mientras que la otra persona no lo tiene, tener un físico diferente o simplemente tener una vida admirable según los ojos de quien te envidia.

Esto genera envidias y terminas en las relaciones tóxicas que tantos adolescentes y adultos viven cada día sin tan siquiera darse cuenta de ello.

Falta de comunicación y malos entendidos

 

Las personas cada vez nos comunicamos menos. Damos por entendido y por hecho muchas cosas que no tienen por qué ser así. Cada persona es diferente y la interpretación de una misma cosa o situación puede ser muy diferente en función de sus experiencias, educación, cultura, etc.

Todo esto se traduce en problemas y crea las relaciones tóxicas que derivan en rencor y odio entre amigos. El principal problema de esto es no hablar de una manera transparente y desde el amor aquellas cosas que nos hacen sentir mal o que nos lastiman. Solamente con esto podríamos ahorrarnos muchos disgustos con las personas que nos rodeamos y evitar las relaciones tóxicas de las que nos envolvemos constantemente.

Conveniencia

 

El egoísmo está demasiado presente entre todos nosotros. El ser humano se mueve en base a su conveniencia, y no está para nada mal, siempre y cuando esto no genere malestar en los demás a toda costa.

Al igual que en los trabajos, en los grupos de amigos se dan situaciones en las que cada miembro tiene diferentes intereses y según cuáles sean estos, así deciden contar con uno u otro componente de ese grupo.

Pero como dijimos antes, ni tan siquiera somos capaces de comunicarlo. Esto provoca recelos y las relaciones tóxicas de las que tanto estamos hablando el día de hoy. En ellas seguimos conviviendo con los miembros del grupo de amigos a los cuáles no queremos ni ver. Nos hemos sentido traicionados cuando nos han abandonado puntual o finalmente porque ya no somos de interés para esta persona pero seguimos relacionándonos con ellos.

Compromisos y eventos sociales donde se dan las relaciones tóxicas

 

 

En navidades son los eventos sociales los que aglomeran las relaciones tóxicas. Varios son los factores que agravan estas situaciones:

Concentración de varias relaciones tóxicas en un mismo lugar y momento

 

¿Os imagináis como sería de tenso el ambiente donde varias relaciones tóxicas conviven simultáneamente?

Pues no hay que ser muy creativo para ello, ya que en estos eventos navideños ocurre, y mucho. Sea en las cenas familiares, en las comidas de empresa o en la de los amigos de toda la vida, siempre existen estas relaciones que generan momentos incómodos para los asistentes.

Lo hemos normalizado tanto que hasta nos puede llegar a hacer gracia comentar la jugada en el momento, viendo la cara de pocker de algunos, o anticipándonos los días de antes de cómo y entre quién se va a armar la guerra llegado el momento.

El problema es que esto nos afecta a todos, incluso a los que no estáis implicados directamente, porque son momentos de tensión e incomodidad y esto no te beneficia. Lo que estás consumiendo es la toxicidad de las relaciones tóxicas que te rodean a pesar de no ser protagonista de ellas.

Reiteración de las relaciones tóxicas en un periodo muy corto de tiempo

 

Todos tenemos la capacidad, si quisiéramos, de ser hipócritas en un momento dado si esto fuera necesario. Pero la pregunta es: ¿hay necesidad?.

Los eventos navideños son muchos a lo largo de estas fechas. Como hemos dicho, aparecen cenas y compromisos por todos lados. Con los amigos de la infancia, con los compañeros del gimnasio, del trabajo, con la familia, etc. etc.

Si a cada uno de ellos que acudes tienes que lidiar con las relaciones tóxicas que se viven, realmente se termina convirtiendo en un desgaste mental y físico que hace que las navidades carezcan de sentido.

En la clase 1 sobre navidades minimalistas hablábamos sobre el verdadero sentido de la navidad. Así que si aún no la has visto te invitamos a que lo hagas pinchando AQUÍ.

Coctel de comida de mala calidad, alcohol, tabaco y droga

 

Este coctel infernal es el agravante de las relaciones tóxicas y del atentado contra tu salud en estos eventos y compromisos sociales por los que pasamos en navidades.

Si el ambiente está cargado desde el primer minuto, este de va poniendo más y más denso a medida que los factores potenciados anteriores van aumentando.

Las discusiones, las peleas y los desfases empiezan a darse de manera reincidente hasta que te ves inmerso en un círculo de mal rollo y acciones que perjudican seriamente tu salud varias veces a lo largo del periodo navideño.

Consecuencias sobre tu salud de las relaciones tóxicas y de los eventos sociales navideños

 

 

Ahora que ya te hemos puesto en contexto de lo que sueles vivir navidad tras navidad, es hora de que te abramos los ojos. Nuestro objetivo es hacerte consciente de lo que estás provocándote, a veces de manera consciente, pero otras muchas de manera inconsciente por no optar por unas navidades diferentes.

Problemas de salud físicos

 

Subida de peso

 

Tantos eventos con estas características: comida de mala calidad, exceso de comida, alcohol y basura mental propia de las relaciones tóxicas hace que subas de peso. Hay estadísticas que hablan de una subida media de 2 kilos en las navidades. Pero otro factor que no se habla es del sobrepeso emocional que luego contaremos.

Intoxicaciones

 

Por los mismos motivos de antes, en navidades se producen muchas intoxicaciones tanto por comida como por alcohol. Cuando te excedes con alguna de ellas o mezclas demasiado, esto hace que derive en una intoxicación que hace que una gastroenteritis sea tu mejor regalo navideño.

Problemas digestivos

 

Retenciones de líquido, gases, inflamación y malas digestiones es lo mínimo que ir a todos estos eventos y compromisos te va a provocar. El cuerpo es una máquina perfecta que si la engrasas y cuidas funciona genial, pero si la descuidas se destartala en un segundo.

Queremos vernos mejor que nunca para todos esos actos pero en lugar de cuidarnos nos atascamos con excesos y luego nos entra el bajón porque nos vemos peor que nunca. ¿Estamos locos o qué nos pasa?

Insomnio

 

Cuando estos eventos se dan tan seguidos y, sobretodo, de noche, hacen que trastoquemos nuestro reloj biológico y nuestros ciclos circadianos lo que trastoca también nuestro sueño.

Que esto suceda genera una serie de repercusiones negativas en tu salud, ya que tu organismo empieza a funcionar mal y a nivel celular hay una intoxicación.

Cansancio y falta de energía

 

El insomnio y los excesos hacen que nuestra energía caiga abruptamente y que nuestro sistema inmune también se vea afectado ya que no puede seguir nuestro ritmo.

Además entras en una bola de nieve que cada vez se hace más grande. Cada día que trasnochamos o no descansamos bien, se va a cumulando y al final de las navidades estamos destrozados. En lugar de contar con la energía necesaria para comenzar el nuevo año de manera plena y dispuestos a luchar por nuestros sueños, lo hacemos arrastrándonos como sabandijas. jeje.

El problema no solo viene por trasnochar, sino por el estado mental que nos deja este tipo de eventos y que ahora os compartiremos.

Síntomas y manifestaciones de enfermedades

 

Cuando nos excederemos en estos momentos aparecen síntomas y enfermedades como tos, mocos, afonía, gripe, etc.

Podemos pensar que solo es consecuencia del clima frío de esta estación del año de muchos países donde el invierno coincide con la época fría. Sin embargo, todo lo que nos ocurre a nivel mental con las relaciones tóxicas repercute negativamente en nuestra salud física y eso es lo que nos provoca, entre otras cosas esos síntomas.

Se ha demostrado como los pensamientos y las emociones cambian la química de nuestro cuerpo y repercuten en nuestro sistema inmune. Por ello, evitar normalizar y convivir con las relaciones tóxicas que se producen, sobretodo en estas fechas, hará que podamos experimentar unas navidades más saludables y placenteras.

 

 

Problemas de salud mentales

 

 

Como decíamos anteriormente, no solo lo que es tangible repercute en tu salud tanto física como mental. Aspectos como la gestión emocional y lo que esto representa en nosotros afectan a nuestro bienestar y ahora te vamos a demostrar el por qué de ello.

Estrés y ansiedad

 

En la actualidad estos dos problemas son tan comunes que los hemos incorporado y asumido como parte de nosotros. Sufrir estrés en el trabajo, en la universidad, en el deporte, etc. ha pasado a ser algo normal. Pero estamos muy equivocados.

A medida que aumentan estas dos variables, nuestra salud se ve perjudicada. Son aspectos intangibles inicialmente porque ¿cómo puedo tocar el estrés o la ansiedad?

Sin embargo, si puedo ver, experimentar y sufrir sus consecuencias y manifestaciones en el plano más tangible. Esto es una clara prueba de cómo las emociones juegan un papel primordial en la salud y, por tanto, cómo las relaciones tóxicas están directamente relacionadas con nuestra salud.

Si en menso de 3 semana que duran las navidades he tenido de 6-8 compromisos y eventos sociales en los que he estado a disgusto por culpa de las relaciones tóxicas, ¿cómo crees que va a afectar esto a mi bienestar?

Definitivamente me va a perjudicar y va a hacer que mi salud se vea cuestionada en una época del año tan renombrada por todos para compartir y estar en nuestra mejor versión. Eliminar las relaciones tóxicas y vivir unas navidades minimalistas hará que suframos menos estrés y ansiedad.

Depresión

 

De la mano de los eventos sociales, los excesos y las malas decisiones que en ellos tomamos junto con las relaciones tóxicas que en ellos vivimos, viene la depresión.

Si sumamos a esta causa que las navidades son una etapa en la que se remueven muchos sentimientos y emociones, hace que seamos más vulnerables a padecer este problema.

En lugar de castigarnos deberíamos hacer todo lo contrario, es decir, cuidarnos más que nunca para cerrar un ciclo de la mejor manera posible y empezar otro aún mejor.

Un poquito más adelante vamos a contarte cómo puedes hacerlo para que estas navidades sean más minimalistas que nunca. Acaba con esas creencias navideñas y con las relaciones tóxicas que tanto te perjudican y que tanto tiempo llevas experimentando.

Saturación mental y agotamiento

 

Estar conviviendo con tantas personas que no te aguantas durante tantos eventos seguidos en tan poco tiempo hace que llegues al colapso mental. No hay peor cosa que mantener una relación hipócrita por compromiso, bien sea con un familiar, con un compañero de trabajo o con algún amigo.

Esto provoca que tengas que hacer un extra esfuerzo por convivir y que termines agotado. Además, los malos hábitos que implica replicar ciertas creencias y costumbres de las navidades hace que esto se potencie.

Trasnochar y dormir poco, practicar el sedentarismo, comer el doble de lo normal y mezclar todo tipo de comidas, tomar alcohol en cada reunión, aguantarte las relaciones tóxicas con el personal, consumir tabaco de manera activa o pasiva, etc, etc., es un coctel nefasto para tu salud que acaba con tu energía mental.

Falta de foco y dispersión

 

Aún tengo más para contarte.

Las navidades coinciden con un cierre de año, de ciclo, y todas las empresas necesitan lo mejor de ti para hacerlo de una manera exitosa. Para ello te demandan más tareas y trabajo, lo que te implica estar centrado y poner todo el foco posible en ello.

Sin embargo, tu ya estás castigándote con estos eventos desde el inicio del mes de diciembre lo que se te hace una tarea imposible.

La exigencia no solo viene por parte del trabajo sino de uno mismo. Son épocas en las que mentalmente necesitamos una dosis extra de energía para estar centrados y hacer un tour por el año actual que hemos tenido y proyectar cómo nos gustaría que fuera el siguiente. Esto también requiere de estar enfocado y lo que obtiene con estas creencias navideñas es todo lo contrario, dispersión.

Además, en estas fechas con tantos eventos también estás pendiente de muchos estímulos. Compartir con tu entorno no siempre es un trabajo fácil y cuando tu nivel de energía vital no es óptimo o estás saturado mentalmente, lo único que consigues es estar disperso. No vives el momento presente que tanto estás deseando vivir durante todo el año. Se te pasan las navidades volando y no has compartido con quien realmente querías.

Cargo de conciencia y remordimiento

 

Como guinda del pastel viene el cargo de conciencia. Después de cada evento social, de cada comida y cada cena, o después de haber mandado a la mierda a tu jefe, a tu tio o a tu compañero de trabajo, vienen los arrepentimientos.

El motivo no es otro que porque todas las decisiones que estamos tomando son inconscientes y reactivas. Estamos tan desconectados de nosotros mismos que cada decisión es peor que la anterior.

Tenemos la intuición dormida y nuestros patrones de comportamiento automáticos nos hacen replicar hábitos que nos roban el libre albedrío y que nos hacen arrepentirnos. Dejamos de hacer lo que realmente queremos y nos beneficia por hacer lo que la sociedad nos dicta.

Es en ese momento es cuando dejas de controlar tu vida y eres controlado por lo que se supone que hay que hacer, y más en fechas tan señaladas como las navidades.

Claves y soluciones a las relaciones tóxicas y los compromisos sociales

 

 

Después de la tormenta siempre viene la calma y después de esta tormenta de problemas, vamos a darle un poquito de luz a este artículo.

Hemos tenido que ser muy claros y transparentes para que entiendas que muchas acciones que replicas en las navidades son realmente perjudiciales para tu salud. El motivo es porque eres inconsciente de ello y si no te generan una perspectiva diferente seguirás haciendo lo mismo una y otra vez. Seguido de ello vendrá el arrepentimiento y no queremos ser cómplices de este.

Selecciona los eventos

 

No vayas a todos sino a los más relevantes. Aprende a seleccionar dentro de los miles de compromisos que te surgirán en estas fechas. Si no eres capaz de vencer a las tentaciones, al menos evita que estas se repitan el menor número de veces posible.

Ponte límites para que de esta forma tanto evento no termine acabando contigo y con tu salud. Hazte la pregunta de si ese evento te suma o no, tanto en lo personal, como en lo profesional como a nivel de tu bienestar y tu salud. Descarta todo aquello que no lo haga

 

Aprende a decir que NO

 

Esto que parece muy obvio y sencillo no lo es porque estamos hartos de ver cómo por no saber decir que NO, terminamos perjudicándonos a nosotros mismos.

Si no te apetece ir a alguna de esas comidas o cenas, no lo hagas. Independientemente de lo que puedan opinar los demás. Si lo haces por satisfacer al resto, estarás perdiendo, de nuevo, tu libre albedrío. Actuarás en base a las creencias navideñas que llevas replicando tantos años y de las cuales siempre te arrepientes cuando te das cuenta de que no te hacen bien.

Trabaja la comunicación con los demás

 

Hablar con tu entorno desde el cariño y la sinceridad te puede ahorra muchos malos momentos y acabar con las relaciones tóxicas de las que te rodeas.

En muchas ocasiones los malos entendidos o dar por sentado ciertas cosas hacen que se mal interpreten y se generen las relaciones tóxicas. Si fuéramos capaces de comunicarnos más y mejor, probablemente estaríamos rodeados de personas que merecen la pena y dejaríamos de sufrir.

Selecciona las personas con las que te rodeas

 

Ligado con lo anterior, tener la capacidad de sacar de nuestras vidas a aquellas personas que no nos aportan nada hará que podamos avanzar. Muchas veces estas personas y las relaciones tóxicas que nos unen a ellas son nuestros propios factores limitantes en todas las áreas de la vida.

La salud no lo es menos, ya que hay personas que nos invitan y/o incitan a atentar contra nuestra salud con sus malos hábitos. No obstante la decisión última la tiene cada quién. Si no tienes la fuerza de voluntad para decir que NO, mejor aléjate de determinados entornos y personas para evitar seguir cayendo en esas acciones nocivas.

Busca actividades y lugares diferentes para estos eventos

 

Una estrategia muy simple y eficaz es evitar aquellas actividades y lugares que inviten a llevar a cabo ciertas acciones que perjudican tu salud.

Si quedamos con los amigos en la noche en una discoteca, probablemente la energía que necesitas y la voluntad para evitar tomarte unas copas, trasnochar y consumir tabaco de manera activa o pasiva, sea mayor a la que necesitarías si quedas a tomar un café por la tarde en una cafetería.

Si en lugar de ir a un Buffet libre para comer con la empresa vais a una actividad recreativa como ir a una ruta de senderismo, a una scape room o a un cetro de actividades de cooperación en la naturaleza, podrás evitar atascarte con la comida y hacer que te sientas mal por ello.

Además, ambientes más armónicos y menos hostiles son más propicios para sanar las relaciones tóxicas que tanto te atormentan en tu entorno.

Dedícate tiempo a ti mismo

 

Es la mejor época del año para decirte un tiempo a ti mismo y no tanto a los demás. El motivo es porque se acerca el cierre de un año y el comienzo de otro. El trabajo de introspección y reflexión personal es fundamental en esta época del año. Pero si no buscamos el lugar y el momento adecuado esto será imposible.

Durante el año el día día hace que esto se aún más difícil, así que aprovecha tus vacaciones para conocerte un poquito mejor.

Haz un repaso mental de cómo ha ido el año y cómo te gustaría que fuera el siguiente. Hazte preguntas sobre cuáles quieres que sean tus metas, tus propósitos y tus objetivos para este nuevo ciclo. Observa cuáles han sido tus puntos flojos y en los que debes mejorar para alcanzar tu propósito, etc. etc.

Si no te mimas a ti mismo no podrás estar pleno para los demás, y créeme que los demás te quieren en su mejor versión. Tus hijos, tus hermanos, abuelos, etc, no quieren verte disperso, enfermo, sin energía, con resaca, estresado o deprimido.

Cuida más que nunca tu salud

 

Hay cosas que son inevitables y no hay que sufrir por ello. Comerse un polvorón, un pedazo de turrón o tomarse una copa de vino no es de gravedad. Pero como sabemos que no solo va ser uno y que a eso se le suma el trasnochar y el exceso de eventos y de convivencia, esto nos pasará factura. Así que trata de compensarlo.

La mejor forma de hacerlo es potenciando tu salud a través de la alimentación sana, el ejercicio, la meditación y el contacto con la naturaleza:

– comparte con tu familia salidas al campo o a la nieve,

– aprovecha a ir a eventos deportivos en familia o solo,

regálate una sesión de spa o un taller de yoga,

medita cada mañana aunque sea 5-10 minutos,

aliméntate de manera saludable con pequeñas cantidades de comida sin intoxicar tu cuerpo.

 

Estos son solo algunos ejemplos de los muchos que podemos compartirte pero lo importante es que tomes acción y compenses los desajustes navideños.

Ahora ya tienes 7 claves que debes aplicar para disfrutar de unas navidades diferentes y eliminar las relaciones tóxicas que te perjudican a nivel mental y físico. Ponte manos a la obra desde hoy mismo.

Beneficios cuando sabes gestionar las relaciones tóxicas y los compromisos navideños

 

 

Compartirás tu tiempo con quien realmente quieres no malgastándolo, ya que es lo más preciado que tienes.

– Invertirás tiempo de calidad con tu entorno, aprovechándolo al máximo sin estar ausente o disperso. Aprenderás, crecerás y disfrutarás junto a los tuyos viviendo el momento presente.

Evitarás atentar contra tu salud de manera recurrente, ahorrándote malos momentos y enfermedades que te priven de disfrutar de estas fechas.

– Podrás cerrar el año actual y empezar el siguiente con la mejor actitud y energía listo para los nuevos proyectos venideros y así concretar tus metas y sueños.

Fortalecerás las relaciones contigo mismo y con tu entorno trabajando el amor propio y la autoestima.

Tomarás mejores decisiones al estar más conectado con tu intuición y cosas mejores vendrán de manera automática a tu vida.

Romperás las relaciones tóxicas que tanto te hacen sufrir liberándote de ellas, independientemente de que se traten de familiares, compañeros o amigos haciendo que puedas avanzar en tu vida sin sentir ese lastre que te frenaba.

Conclusión

 

 

No pierdas tu libre albedrío tratando de replicar los patrones conductuales a los que estás acostumbrado en estas fechas.

Que no te de miedo a decir que NO y a romper ciertos lazos que no te benefician. Puedes disfrutar de unas navidades más plenas haciendo que estas sean más minimalistas que nunca.

Disfruta de tiempo de calidad, fortalece la relación con tus seres queridos, comparte tiempo contigo, trabaja tu salud por medio de decisiones conscientes y que nada te pare en este cierre de año.

 

P.D: soltar las relaciones tóxicas es soltar el ancla que te temen amarrado en el puerto y que hace que tu barco cada día se oxide más sin recorrer el basto océano de las oportunidades.

 

Carlos Martín-Mora

Hola soy Carlos. Nací en Madrid, pero me siento ciudadano del mundo. Me apasiona viajar y formar parte de la cultura del lugar donde voy. Para mi la libertad no tiene precio, así que trato de salir de mi zona de confort siempre para seguir persiguiendo mi propósito y mis sueños 😉